Jornada Regional de Fortalecimiento de la Mediación Familiar reunió a autoridades, mediadores y estudiantes de Derecho en Santo Tomás La Serena

La iniciativa, organizada por la Seremi de Justicia y Derechos Humanos, el Poder Judicial y la Escuela de Derecho de la Universidad Santo Tomás, permitió abordar buenas prácticas para la aprobación de acuerdos y fortalecer el acceso a una justicia más cercana y colaborativa.

Con el propósito de fortalecer las herramientas de resolución colaborativa de conflictos y contribuir a un acceso a la justicia más cercano, se desarrolló en Santo Tomás La Serena la Jornada Regional de Fortalecimiento de la Mediación Familiar, instancia que reunió a autoridades del ámbito judicial, mediadores y estudiantes de quinto año de la carrera de Derecho.

La actividad contó con la presencia del seremi de Justicia y Derechos Humanos de la Región de Coquimbo, Humberto Bermúdez Ramírez; la presidenta de la Corte de Apelaciones de La Serena, Gloria Negroni, además de autoridades y representantes del Poder Judicial, jueces vinculados a la jurisdicción de familia, mediadores y académicos de la Escuela de Derecho de Santo Tomás.

Durante la jornada se abordaron materias relacionadas con el registro de mediadores familiares, sus requisitos, permanencia y fiscalización; las principales causas de rechazo de acuerdos de mediación en la región de Coquimbo; buenas prácticas para la elaboración de acuerdos de alimentos; y el cuidado personal, la relación directa y regular y el derecho a ser oído de niños, niñas y adolescentes.

El seremi de Justicia y Derechos Humanos, Humberto Bermúdez, destacó la relevancia de generar espacios de formación y actualización para quienes ejercen o se preparan para ejercer como mediadores familiares. “La mediación familiar es un instrumento eficiente (…) para evitar la excesiva judicialización en la ley de familia”, señaló la autoridad, destacando además el rol del mediador como un facilitador de acuerdos y “amigable componedor”, particularmente cuando se trata de conflictos que involucran a las familias.

En la misma línea, la presidenta de la Corte de Apelaciones de La Serena, Gloria Negroni, relevó la importancia de que los futuros abogados conozcan desde su formación los mecanismos alternativos de resolución de conflictos. “Tenemos que aprender a resolver nuestros conflictos colaborativamente, dialogando y, si es necesario, con un tercero. La mediación es precisamente una herramienta que nos permite desjudicializar”, sostuvo.

La magistrada agregó que la formación de los futuros profesionales del Derecho debe ir más allá de la lógica de ganar o perder un conflicto, orientándose a que los abogados puedan guiar a las partes hacia acuerdos y velar especialmente por el interés superior de niños, niñas y adolescentes.

Para la Escuela de Derecho de Santo Tomás, la jornada también representó una oportunidad para complementar la formación de sus estudiantes de quinto año, acercándolos a situaciones y experiencias concretas del ejercicio profesional. “Con esto cumplimos una necesidad adicional de formación profesional, especialmente en un ámbito de Derecho de Familia” detalló el director de la Escuela de Derecho de la Universidad Santo Tomás, Jaime Camus.

Asimismo, destacó la participación de integrantes del Poder Judicial y mediadores, relevando que varios de los expositores cuentan con trayectoria como profesores de la Escuela de Derecho de Santo Tomás, fortaleciendo así los vínculos entre la academia y el sistema de justicia regional.

Para Valeria Quichuqueo, estudiante de quinto año de Derecho de Santo Tomás La Serena, este tipo de encuentros resulta especialmente significativo para quienes se encuentran próximos a iniciar su ejercicio profesional. “Estas instancias son súper relevantes, ya que la mediación en nuestro sistema chileno es un trámite previo y obligatorio para resolver ciertas materias”, comentó, agregando que la jornada permitió adquirir herramientas y criterios relacionados con la infancia y los derechos de niños, niñas y adolescentes.

La Jornada Regional de Fortalecimiento de la Mediación Familiar se constituyó así en un espacio de encuentro entre el mundo académico, judicial y quienes ejercen la mediación familiar, promoviendo el intercambio de experiencias y conocimientos para mejorar la calidad de los acuerdos y contribuir a disminuir la judicialización de los conflictos familiares.